Stonehenge y los círculos de las Redes Sociales

By Fernando Garces:  Muchos viajes comienzan con la imaginación y, sin duda, pocos lugares se han visitado dentro de nuestra mente como Stonehenge, el mágico círculo de piedras cuyo peso varía de dos a treinta y cinco toneladas. A ciencia cierta, nadie sabe por qué y cómo se construyó, pero conviene aclarar que el monumento corresponde a diferentes períodos históricos, y, por lo tanto, a distintas circunstancias socioculturales.

Los orígenes de Stonehenge se remontan al Neolítico, en el 3000 a.C., cuando sólo existía un círculo de arena rodeado por un talud y un foso. No fue hasta una fecha entorno al 2200 a.C., cuando el lugar comenzó a tomar su aspecto actual. Desde entonces, las generaciones posteriores no han dejado de levantar otros círculos, no de piedras, sino de leyendas, polémicas e hipótesis. A modo de espiral en continuo giro, Stonehenge es un reflejo no sólo de la prehistoria sino de toda la historia del ser humano, ese animal fascinado por las historias…

Por desgracia, la enorme cantidad de bibliografía destacando sólo los aspectos “esotéricos” del monumento ha ocultado un aspecto, en nuestra opinión, mucho más importante: su entorno geográfico y social. Me explico, Stonehenge no es un círculo de piedras aislado. Cuando la UNESCO, en 1986, lo declaró Patrimonio de la Humanidad también incluyó todo el paisaje histórico que lo rodea[1]. Para el gobierno inglés, “The Stonehenge World Heritage Site” comprende casi 400 yacimientos antiguos repartidos en 1600 hectáreas del condado de Wiltshire. Según la moderna arqueología, la mejor manera de entender este singular monumento es precisamente dentro de esta vasta estructura de poblamiento, que, a modo de “Red Social” unía a sus pobladores.

En febrero de 2007, un equipo de arqueólogos de la Universidad de Sheffeld, Inglaterra, desenterró un poblado cercano a las ruinas que confirma la relación de Stonehenge con las comunidades que le rodeaban, configurando, por así decirlo la existencia de un circulo de relaciones social tan importante, en su tiempo, como las piedras que circundan este importante centro. Julian Thomas, de la Universidad de Manchester, afirmó que “más allá de sólo enfocarse en Stonehenge como un monumento aislado, ahora estamos viendo la panorámica completa” Como resultado sabemos que este círculo invisible de personas es el que explica la existencia de los círculos de piedras, ya que fue el primero el que hizo posible el segundo. A modo de metáfora, Stonehenge nos recuerda que no hay obstáculo imposible para una buena red de “followers”. Recordemos que las piedras más pequeñas proceden de Preseli (Gales) a 385 km, sin embargo, las más grandes fueron transportadas desde Marlborough Down a 30 km. de distancia. Se confirma así una verdad del Social Media actual: el secreto del éxito está en las relaciones sociales que estableces. Sin círculos de influencia e identidad no hay éxito. O dicho de otra manera: ¿quieres levantar un monumento? Construye antes sólidas relaciones.

Cuando visites este fabuloso monumento, o regreses a él, no mires sólo el cielo y pienses en sus hipotéticas conexiones con los movimientos del sol y la luna. En lugar de eso, baja la cabeza a la tierra y piensa también en las personas, de carne y hueso que debido a sus creencias comunes, hicieron posible los círculos de piedra.

Cualquier época es buena para visitar Stonehenge, pero, dada su relevante importancia astronómica, la mejor fecha tal vez sea aquella que coincida con algún fenómeno celeste destacable, como los solsticios. Claro que entonces el viajero deberá compartir el espacio disponible con decenas de personas evocando druidas u otro tipo de rituales. Los amantes de la soledad irán en invierno, cuando más frío hace, y lejos de cualquier efeméride. En cualquier caso, Stonehenge siempre recibirá al viajero con el peso de sus enormes piedras y de las colosales teorías y leyendas entorno a su construcción y significado.

Ficha práctica

Abierto todo el año excepto del 24 al 26 de diciembre. Horario: 9  a 19 (verano),  9,30 a 16 (desde el 16 de octubre al 15 de marzo). Antes de ir, infórmese a fondo sobre este monumento y sus alrededores para apreciar la magnitud cultural del lugar.

Para saber más:

CORNWELL, BERNARD:  Stonehenge. Edhasa, 2007.

CHIPPINDALE, CHRISTOPHER: Stonehenge. Destino, 1989.

(la ediciónn en inglés a cargo de Thames and Hudson).

“The Stonehenge World Heritage Site”:

http://www.english-heritage.org.uk/stonehenge

La UNESCO, web del Patrimonio de la Humanidad:

http://whc.unesco.org/en/list/373

[1] Literalmente, la web de la UNESCO dice:

The Stonehenge and Avebury landscapes, in Wiltshire, were inscribed on the World Heritage List in 1986 for their outstanding prehistoric monuments.

Stonehenge became a World Heritage Site for two key reasons:

1. – Stonehenge itself (3000-1500 BC), the famous prehistoric stone circle, visited by nearly 800,000 people a year. Its shaped stones, lintels, unique jointing and perfect geometry make it the most sophisticated stone circle in the world.

2. -The ceremonial landscape that surrounds it, with its dense concentration of archaeological remains, including a processional avenue leading to the stones, hundreds of Bronze Age burial mounds, and many other important monuments such as the Cursus, Woodhenge and Durrington Walls.

Together, Stonehenge and its landscape represent an incomparable testimony to prehistoric times.

 

Author: Fernando Garces